Los tiempos difíciles prevalecen para el sector agrícola en este fin de año, principalmente por los apoyos pendientes de pago del ciclo anterior para los productores de maíz y trigo, y por los bajos niveles de agua que mantienen actualmente las tres presas regionales impactando los programas de siembra del presente ciclo, dijo el presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur, César Enrique Galaviz.
“Como nunca el sector agrícola de Sinaloa está pasando una etapa muy crítica que pone en riesgo la actividad de miles de productores y familias que dependen directamente del campo, generando un ambiente de incertidumbre por la marcada reducción de superficie de siembra y cambios de cultivos que está provocando la escasez de agua en las diferentes zonas productivas”, indicó César Galaviz.
Como antecedente, el pasado ciclo agrícola otoño-invierno 2023-2024 fue muy complicado para los productores de granos principalmente por la conjugación de precios bajos de cosechas con altos costos de producción.
“Venimos arrastrando dos temporadas de precios bajos de cosechas de granos, y que aunado a la escasez de agua que se está presentando nuevamente en los valles agrícolas del Fuerte y El Carrizo, se avizora para este año un ciclo más complicado debido a la incertidumbre de los precios y de la disponibilidad de agua para los riegos de auxilio de algunos cultivos”, señaló Galaviz Lugo.
El impacto de la sequía en el norte de Sinaloa es evidente, ya que actualmente en el ciclo otoño-invierno 2024-2025 el SIVASA registra solamente una expedición de permisos de siembra de 8,500 hectáreas de maíz versus 100 mil hectáreas establecidas de este mismo cultivo hace dos temporadas cuando el vital líquido no era una limitante, provocando que los productores cambien a cultivos de baja demanda de agua como frijol, garbanzo y cártamo, los cuales han reflejado un fuerte incremento de superficie.
“Como productores, tenemos que adaptarnos rápidamente a las condiciones de cada temporada agrícola, donde hemos tenido que sembrar cultivos como frijol y garbanzo principalmente debido a la sequía que predomina en Sinaloa, a pesar del riesgo que conlleva el aumento de superficie y por ende de producción, esperando que podamos recibir precios justos por nuestras cosechas”, externó el Ing. Galaviz.


En tema de precios, en la cosecha de granos y oleaginosas de la región del presente año, los resultados en la mayoría de los productores no fueron favorables debido a precios de mercado bajos y rendimientos regulares. Aunado a que los agricultores de estos cultivos agrícolas vienen arrastrando números muy ajustados desde las últimas temporadas por los altos costos de producción que predominan en Sinaloa, precios insuficientes de cosechas, falta de apoyos de comercialización y financiamientos.
“La actividad agrícola es el principal motor de la economía del estado de Sinaloa, así como también el sustento de miles de familias que directa e indirectamente dependen de la agricultura, por lo que es muy importante que el Gobierno Federal y Estatal volteen a ver a los productores de Sinaloa y den certidumbre en estos momentos claves donde la mayoría de los agricultores tienen complicaciones financieras, debido principalmente a los bajos precios de granos”, comentó César Galaviz.
Por otro lado, la escasez de agua en la región ha impactado fuertemente en los programas normales de siembra del ciclo otoño-invierno, sin posibilidades de sembrar cultivos de primavera-verano, provocando que en la presente temporada tengamos un incremento en la superficie de frijol de 35 mil hectáreas versus 28 mil del año pasado en los valles del Fuerte y El Carrizo, mientras que a nivel estatal están registradas a la fecha 90 mil hectáreas de frijol.
Es muy importante que se siga trabajando de manera muy estrecha y coordinada con los organismos hidroagrícolas y productores del norte de Sinaloa, para buscar mejores alternativas en el buen uso y manejo del agua, así como seguir gestionando apoyos ante el Gobierno Federal que permitan modernizar la infraestructura hidroagrícola para el rescate y conservación del agua, y de esa manera ser más eficientes en la conducción, distribución y aplicación de riegos para seguir produciendo alimentos, comentó.
Los Mochis, Sinaloa.




