José Alfonso Chaparro Bojórquez, dirigente de la Federación de Pescadores Siglo XXI, urgió a revisar los periodos de veda mediante estudios científicos, ya que alternativas como el botete y el callo de hacha son insuficientes.
La actividad pesquera en el norte de Sinaloa atraviesa una de sus etapas más complicadas debido a la aplicación simultánea de las vedas de camarón, jaiba, tiburón y mantarraya, situación que mantiene sin trabajo a miles de pescadores y trabajadores relacionados con el sector.
José Alfonso Chaparro Bojórquez, dirigente de la Federación de Pescadores Siglo XXI, señaló que más de 3 mil empleos directos y una cantidad similar de indirectos se han visto afectados por la suspensión de las capturas.
Ante la falta de ingresos, muchos pescadores han buscado trabajo en otras actividades como la construcción y el campo, mientras que algunos han optado por emigrar temporalmente. Aunque especies como el botete y el callo de hacha han generado algo de actividad económica, no han sido suficientes para compensar las pérdidas.
El líder pesquero consideró necesario revisar los periodos de veda con base en estudios científicos que permitan proteger los recursos sin afectar gravemente el sustento de las familias. La reapertura de la pesca de jaiba está programada para el próximo 10 de julio.
Los Mochis, Ahome, Sinaloa





